¿Quién creó el contrato inteligente?

¿Quién creó el contrato inteligente?

Cómo crear un contrato inteligente

Los contratos inteligentes fueron propuestos por primera vez a principios de la década de 1990 por Nick Szabo, quien acuñó el término, utilizándolo para referirse a “un conjunto de promesas, especificadas en forma digital, incluyendo los protocolos dentro de los cuales las partes se desempeñan en estas promesas”[13][14] En 1998, el término fue utilizado para describir los objetos en la capa de servicio de gestión de derechos del sistema The Stanford Infobus, que era una parte del Proyecto de la Biblioteca Digital de Stanford[1].

Desde el lanzamiento en 2015 de la cadena de bloques de Ethereum,[19] el término “contrato inteligente” se ha aplicado más específicamente a la noción de computación de propósito general que tiene lugar en una cadena de bloques o libro de contabilidad distribuido. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. describe un “contrato inteligente” como una “colección de código y datos (a veces denominados funciones y estado) que se despliega utilizando transacciones firmadas criptográficamente en la red blockchain”[20] En esta interpretación, utilizada por ejemplo por la Fundación Ethereum[8] o IBM,[21] un contrato inteligente no está necesariamente relacionado con el concepto clásico de contrato, sino que puede ser cualquier tipo de programa informático. Un contrato inteligente también puede considerarse como un procedimiento almacenado seguro, ya que su ejecución y los efectos codificados, como la transferencia de algún valor entre las partes, se cumplen estrictamente y no pueden manipularse, después de que una transacción con detalles específicos del contrato se almacene en una cadena de bloques o libro mayor distribuido. Esto se debe a que la ejecución real de los contratos es controlada y auditada por la plataforma, no por ningún programa arbitrario del lado del servidor que se conecte a la plataforma[22][23].

¿A quién pertenece el contrato inteligente?

SmartContract, antes conocida como ChainLink, es una empresa de blockchain fundada por Sergey Narzarov y Steve Ellis en 2014.

¿Ethereum creó los contratos inteligentes?

Ethereum, la segunda criptomoneda del mundo por capitalización bursátil, se creó en 2013 específicamente para crear contratos inteligentes.

¿Cuándo se propuso el contrato inteligente?

Historia y creación de contratos inteligentes

La noción de contratos inteligentes fue propuesta por primera vez por Nick Szabo en 1994. Szabo es un jurista y criptógrafo conocido por sentar las bases de la moneda digital.

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Noticias de los contratos inteligentes¿Qué es un contrato inteligente? Esencialmente, un contrato inteligente es un método descentralizado de confirmación o acuerdo. Las partes pueden crear un contrato inteligente en una cadena de bloques (blockchain) que requiere un cierto número de firmas digitales antes de que se lleve a cabo una acción o se paguen fondos, eliminando así la participación de terceros. Las entidades pueden establecer contratos inteligentes que se ajusten a parámetros y requisitos específicos. Nick Szabo es el padre de los contratos inteligentes, ya que originó el concepto en la década de 1990.

Cuando se habla de un contrato inteligente, Ethereum suele ser uno de los principales blockchains mencionados. Los ejemplos de contratos inteligentes y los casos de uso van desde las transacciones monetarias hasta las cadenas de suministro, las votaciones y mucho más. Se pueden aplicar diferentes lenguajes de programación de contratos inteligentes, dependiendo del caso de uso en cuestión.

Minería de contratos inteligentes

El adjetivo “inteligente” significa que la funcionalidad del objeto ha sido ampliamente mejorada por medio de aplicaciones de software, es decir, parte de la funcionalidad ha sido automatizada. El “horno inteligente” cocinará la comida como su homólogo obsoleto, pero puede encenderse y apagarse a distancia y ser supervisado desde la distancia. Un teléfono inteligente es un teléfono que nos permite llamar a la gente sin tener que tocar el teclado, y realizará otras valiosas (aunque repetitivas) tareas por nosotros.

Un acuerdo estipula cláusulas y establece obligaciones entre las partes, pero el cumplimiento de las cláusulas se produce fuera de un tribunal. En resumen, todos los contratos son acuerdos, pero no todos los acuerdos son contratos.

significa que existe un programa informático que ejecuta, y en algunos casos hace cumplir, algunos de los términos del acuerdo. Los términos del acuerdo pueden o no ser comprendidos por los participantes.

Un contrato inteligente es un protocolo de transacción informatizado que ejecuta los términos de un contrato. Los objetivos generales del diseño de los contratos inteligentes son satisfacer las condiciones contractuales habituales (como las condiciones de pago, los embargos, la confidencialidad e incluso la ejecución), minimizar las excepciones tanto maliciosas como accidentales y reducir al mínimo la necesidad de intermediarios de confianza. Los objetivos económicos relacionados incluyen la reducción de las pérdidas por fraude, los costes de arbitraje y de ejecución, y otros costes de transacción.

Blockchains con contratos inteligentes

El principio de los contratos inteligentes fue descrito por el criptógrafo y programador estadounidense Nick Szabo en 1996, mucho antes de la aparición de la tecnología blockchain. Según la concepción de Szabo, los contratos inteligentes son protocolos digitales de transferencia de información que utilizan algoritmos matemáticos para ejecutar automáticamente una transacción una vez que se cumplen las condiciones establecidas y que controlan totalmente el proceso. Esta definición, que se adelantó a su tiempo en más de diez años, sigue siendo acertada a día de hoy. Sin embargo, en 1996 esta concepción no podía hacerse realidad: en aquel momento no existían las tecnologías necesarias, en particular el libro mayor distribuido.

En 2008 apareció Bitcoin, la primera criptomoneda, creada sobre la base de la revolucionaria tecnología de la cadena de bloques, que hasta entonces carecía de un libro de contabilidad descentralizado. El blockchain de Bitcoin no permite prescribir las condiciones de conclusión de una transacción en un nuevo bloque, ya que sólo contiene información sobre la propia transacción. No obstante, la aparición de la tecnología sirvió de impulso para el desarrollo de los contratos inteligentes. Cinco años más tarde, la plataforma blockchain Ethereum hizo posible el uso de los contratos inteligentes en la práctica. Hoy en día el mercado ofrece muchas plataformas que permiten el uso de contratos inteligentes, pero Ethereum sigue siendo una de las más extendidas.

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