¿Quién gestiona la nube?

¿Quién gestiona la nube?

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Hay muchas razones para que una organización despliegue una nube privada en lugar de una nube pública. Las necesidades de seguridad, el tipo de carga de trabajo, la integración, el coste y la gestión del servicio son factores que influyen en la decisión.

La gestión del servicio incluye una serie de disciplinas de la Biblioteca de Infraestructura de Tecnologías de la Información (ITIL) y debe abarcar toda la infraestructura de la nube, desde abajo del hipervisor (red, almacenamiento y servidor) hasta arriba del hipervisor (cargas de trabajo, SO, aplicación y middleware).

Cuando una empresa despliega una nube privada, suele gestionar el entorno de la nube en las instalaciones. Pero, ¿qué ocurre cuando la nube privada no se despliega en el entorno de la empresa? ¿Qué opciones hay para la gestión de la nube privada?

La primera opción que he mencionado (una nube privada en el entorno de la empresa) requiere un equipo capacitado en la empresa responsable de realizar todo el trabajo. Otra opción es contratar a un proveedor de servicios para la gestión del servicio. El proveedor de servicios gestionaría todo el entorno de la nube, proporcionando herramientas y un equipo cualificado.

¿Cómo se gestionan las nubes?

Los servicios de nube gestionada ofrecen una gestión parcial o completa de la nube para entornos públicos, así como de la TI híbrida. Cada proveedor de servicios de nube gestionada (MCSP) ofrece un valor diferente, ocupándose de determinados aspectos. Las responsabilidades de los MCSP pueden incluir la migración, la optimización, la seguridad, la configuración y la optimización.

¿Qué hace un gestor de la nube?

Las organizaciones suelen utilizar una plataforma de gestión de la nube para administrar su uso. La gestión de la nube permite a los responsables de TI mover las cargas de trabajo a través de diferentes nubes y gestionar el coste de los recursos de la nube. Hoy en día, es probable que las organizaciones tengan toda o parte de su infraestructura de TI en la nube.

¿Qué es la gestión de la nube privada?

Las soluciones de nube privada proporcionan las herramientas de software para la orquestación de redes complejas en servidores bare-metal, donde la seguridad de los datos puede gestionarse directamente en las instalaciones de una empresa. Hay diferentes tipos de nubes privadas que ofrecen distintos servicios.

Ejemplos de plataformas de gestión en la nube

Esta región ha sido más lenta que otras en la adopción de la nube, lo que significa que ahora los proveedores de la nube están luchando por el dominio. La inversión en la infraestructura de la nube en Asia alcanzó los 98.000 millones de dólares (417.000 millones de RM) en 2019, una cantidad que se espera que se duplique para 2025. Esta inversión se debe en gran parte a la demanda prevista de las pequeñas y medianas empresas (PYMES). El sudeste asiático ha visto cómo los principales proveedores de la nube han aumentado su presencia en los centros de datos regionales en casi un 70% en los últimos tres años. Sólo en Malasia, se prevé que el mercado de la nube crezca un 13% al año y alcance un valor de 3.700 millones de dólares (15.700 millones de RM) en 2024.

En otras palabras, si eres nuevo en la nube, empezar con las grandes empresas más establecidas es un primer paso lógico. Son las empresas con la mayor gama de ofertas, la lista más larga de historias de éxito y las que invierten constantemente en ofrecerle el mejor servicio y seguridad.

AWS es conocido por ser más democrático que sus competidores más cercanos. Es decir, se esfuerza por integrarse con todas las soluciones y proveedores, mientras que otros proveedores son conocidos por empujar a los usuarios a trabajar con soluciones impulsadas por socios. Sin embargo, AWS no está exento de inconvenientes, uno de los cuales es que su estructura de precios puede ser difícil de entender. En el artículo 5 demostraremos cómo puede resolverse fácilmente.

Quién es el dueño de las nubes en el cielo

Yehia Elkhatib no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.

¿Por qué invertir en la compra, el alojamiento y el mantenimiento de un conjunto de ordenadores cuando se puede externalizar toda esa preocupación a otra persona? Este ha sido el eslogan de marketing de la computación en nube que se ha utilizado a menudo. Y funciona. Es mucho más fácil descargarse de las molestias de los datos y centrar sus recursos (especialmente si son limitados) en sus operaciones principales.

Con el tiempo, aprendieron a gestionar todos sus activos de software y hardware en estas infraestructuras sin aumentar significativamente los costes. También se dieron cuenta de que estas infraestructuras podían alquilarse a empresas externas para que las utilizaran como y cuando quisieran. Esto reduce significativamente la cantidad de gastos de capital requeridos por estas empresas para construir configuraciones de servidores y también les permite escalar hacia arriba y hacia abajo según sus necesidades.

A quién pertenece el almacenamiento en la nube

Las nubes públicas son gestionadas por los proveedores de servicios de nube pública, que incluyen los servidores, el almacenamiento, las redes y las operaciones del centro de datos del entorno de la nube pública[1]. Los usuarios también pueden optar por gestionar sus servicios de nube pública con una herramienta de gestión de nubes de terceros.

La gestión de una nube privada requiere herramientas de software que ayuden a crear un conjunto virtualizado de recursos informáticos, proporcionen un portal de autoservicio para los usuarios finales y se encarguen de la seguridad, la asignación de recursos, el seguimiento y la facturación[2].

En los entornos de nube híbrida, los recursos informáticos, de red y de almacenamiento deben gestionarse en múltiples dominios, por lo que una buena estrategia de gestión debe empezar por definir qué hay que gestionar, y dónde y cómo hacerlo[4] Las políticas para ayudar a gobernar estos dominios deben incluir la configuración e instalación de imágenes, el control de acceso y la elaboración de presupuestos e informes[4] El control de acceso suele incluir el uso de Single sign-on (SSO), en el que un usuario se registra una vez y obtiene acceso a todos los sistemas sin que se le pida que vuelva a registrarse en cada uno de ellos.

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